miércoles, 19 de junio de 2019
POEMA OJOS TRISTES
Ojos tristes que en mañanas como ésta
derraman lágrimas de soledad,
ojos cafés sin brillo, que ensayan la vida tal cual.
Se rebelan, porque esos ojos antes no fueron tristes
y la tarde cae en mí, como el inmenso mar.
Yo vengo de un poema no del todo escrito,
vengo hoy de un verso triste,
de un párrafo perdido,
de una noche sin estrellas ni libertad.
¿Es la tristeza mi ocaso temporal?
Estos ojos están tristes, porque de otro modo
no pueden estar.
Mis ojos son del frío y del silencio,
son del tiempo que vivo,
son del huerto del olvido.
son del Calvario, de un Cristo mutilado,
de un mundo involuntario,
mis ojos vienen de las cenizas que ha guardado mi alma.
Y la tarde cae en mí, con más fuerza,
como el inmenso mar.
La mirada retrocede a mi infancia serena,
es devenir el recuerdo de mis juegos en un patio lejano,
es sencillo entender que hoy mi vida
ha dejado de ser
y se rebela en cada tarde y en cada ocaso,
para prolongar la agonía de la tarde
y distanciarme tercamente del ocaso,
para de esta forma única encontrada,
volver a vivir y volver a ser.
Mis ojos tristes se reflejan
en la mirada de una niña alegría,
sólo en ellos vuelve el brillo
y el poema se concluye,
se olvida al olvido
y el Calvario se aleja
en medio de mis versos escritos,
en medio de una noche de estrellas y libertad.
miércoles, 5 de junio de 2019
POEMA NOSTALGIA
La alegría convive en armonía con ella.
Se miran fijamente y no se atraen,
como aurículas del mismo corazón,
como beso y burla de la misma boca.
Eres nostalgia,
el rincón de un centenar de mis recuerdos.
Es el destino final de un verso triste,
que no aplaude a la risa,
que calla toda algarabía celeste
y que duerme en la sinfonía del día.
Eres nostalgia,
la réplica de un verano sin brisa.
Vuelves entre las páginas de una vida corta
y en el final del ensayo de la existencia.
No tienes maldad en tus venas,
estás hecha de amapola con heridas.
Estás viva en un adiós
y ausente en la bienvenida.
Eres nostalgia,
tantas veces, semilla de mi mañana.
miércoles, 29 de mayo de 2019
POEMA UNO DE TANTOS PEQUEÑOS
Un saludo angelical ha estremecido tu cordero corazón
y tu fiat ha girado nuestra historia.
Dios vendrá a ser santo sacrificio y mar de perdón.
¿Me oyes Madre?
Esta tarde de pradera gris
que te vengo a rezar.
En mi oración
estás observando el mundo
con dulce mirada
y el destierro que palpas de tu Santo Hijo
hacen vivas las palabras del viejo Simeón.
¿Me oyes Madre?
Soy tu hijo, del jardín, uno de tantos pequeños.
Antes de nona tomaste el manto maternal,
y en él nos has hecho filios de tu amor.
En mi cena con Cristo,
deseo verte Madre,
antes de dejar el último trozo de pan sobre la mesa.
Son cuarenta los golpes
en el pozo de tu corazón.
Y el flagelo aún te duele,
tú eres Madre, guardiana de mi panteón.
Frente al madero tomaste nuestras cruces
y el joven Juan secó las lágrimas de tu santo amor.
En aquel Gólgota gris
tu Cristo esta tarde se te va
y aunque conoces ya del triunfo sobre la muerte,
el camino hacia el calvario aún recorre tu cordero corazón.
¿Me oyes Madre?
He venido a rezarte al jardín de tu ensueño,
esta tarde que va perdiendo ya su tono gris.
viernes, 24 de mayo de 2019
POEMA DOMINGO
Día en que Dios volvió a ser hombre,
después de tres días en el seol para anunciar su gloria.
Hay una Magdalena sin lágrimas ni perfumes
y a María le han sacado de su corazón la espada.
Se escuchan, de las iglesias sus clásicas campanadas,
se agrupan en bandadas, las aves que a doquier gorjean.
Ante un altar un viejo reza
y la vida que es toda faena se detiene, para meditar lo que podría
ser mañana.
Viene a mí el domingo como ave silente,
dándome la hostia que mi espíritu clama
y la voz de mi niño me dice:
que debo abrir la puerta al Cristo que llama.
Día genésico, hecho para tocar suelo con manos reposadas.
Se celebra la resurrección, aplaudiendo a la muerte vencida.
Se hace esta tarde un silencio en el alma
y un ángel nos anuncia al Dios que ama.
Cada primer día de semana,
te espero ave silente,
apacible y mansa.
martes, 21 de mayo de 2019
POEMA CARIDAD
Hay días y tardes que tienen color a mundo.
Vienen como hojas secas, alejadas del otoño.
Es la sequía del alma,
que nos muestra vasijas de barro y nostalgia.
Y siento la vida incompleta,
de sólo contemplarla sin amor, ni ánima, ni nada.
busco mi ser en mi ser,
emprendo la aventura de saber quien soy y he sido,
y duele, encontrarme frágil y ausente.
Es un viernes santo por la madrugada.
¿Hay gotas de caridad en el mundo?
Todo infinito dicta que sí.
Hay más que gotas, son las lluvias del pobre y rico que ama,
de los que combaten en toda guerra contra la nada,
de los artistas fértiles, de los que evangelizan continentes,
de los maestros poetas que versan cultura,
de los inconformes de mi tiempo,
de los que curan heridas que siempre sangran.
Y están ahí, sembrando semillas de caridad
que caen en los terrenos del alma,
haciendo un Domingo santo por la mañana.
Hoy, es urgente la faena del amor,
hoy no hay excusas para no dar,
aunque sea el último pan de tu mesa.
Hoy suena un relámpago en mi alma y en otras,
que nos despiertan a revolucionar el orbe
para sembrarlo de dulce esperanza.
¿Estás despierto hermano?
¿Estás allí?
Vienen como hojas secas, alejadas del otoño.
Es la sequía del alma,
que nos muestra vasijas de barro y nostalgia.
Y siento la vida incompleta,
de sólo contemplarla sin amor, ni ánima, ni nada.
busco mi ser en mi ser,
emprendo la aventura de saber quien soy y he sido,
y duele, encontrarme frágil y ausente.
Es un viernes santo por la madrugada.
¿Hay gotas de caridad en el mundo?
Todo infinito dicta que sí.
Hay más que gotas, son las lluvias del pobre y rico que ama,
de los que combaten en toda guerra contra la nada,
de los artistas fértiles, de los que evangelizan continentes,
de los maestros poetas que versan cultura,
de los inconformes de mi tiempo,
de los que curan heridas que siempre sangran.
Y están ahí, sembrando semillas de caridad
que caen en los terrenos del alma,
haciendo un Domingo santo por la mañana.
Hoy, es urgente la faena del amor,
hoy no hay excusas para no dar,
aunque sea el último pan de tu mesa.
Hoy suena un relámpago en mi alma y en otras,
que nos despiertan a revolucionar el orbe
para sembrarlo de dulce esperanza.
¿Estás despierto hermano?
¿Estás allí?
martes, 14 de mayo de 2019
POEMA EL TIEMPO
El tiempo marca las horas que pregonan los días,
es el reloj que recuerda un nacimiento
y el mismo que anuncia la hora de un juicio final.
El tiempo navega en oleadas fuertes.
¡Tan fuertes como el coraje del viento!
Él nos enseña a pensar
en sus minutos febriles.
y va adelante,
conduciendo al hombre
en los pasos lentos que al final de la vida debe dar.
Sus segundos redondean los sonidos del tic tac,
tan frecuentes como los latidos del corazón
que sigue a ritmo de tiempo.
Y el tiempo no avisa si dejará de marcar,
se despide de improviso en medio de lágrimas.
ineludible hecho;
el que mis latidos, del tiempo, nunca escaparán.
es el reloj que recuerda un nacimiento
y el mismo que anuncia la hora de un juicio final.
El tiempo navega en oleadas fuertes.
¡Tan fuertes como el coraje del viento!
Él nos enseña a pensar
en sus minutos febriles.
y va adelante,
conduciendo al hombre
en los pasos lentos que al final de la vida debe dar.
Sus segundos redondean los sonidos del tic tac,
tan frecuentes como los latidos del corazón
que sigue a ritmo de tiempo.
Y el tiempo no avisa si dejará de marcar,
se despide de improviso en medio de lágrimas.
ineludible hecho;
el que mis latidos, del tiempo, nunca escaparán.
viernes, 10 de mayo de 2019
POEMA SONREIR MIENTRAS
Sonreír mientras la angustia no se vaya,
sonreír como un Domingo por la mañana,
con el alma llena
y la mirada como nube blanca del sol enamorada.
Sonreír en pleno ocaso de la nostalgia,
en la partida pronta de un amigo al infinito,
en el adiós a Mamá,
porque es injusto nacer sonriendo y morir sólo llorando.
Sonreír con la esperanza de un después,
sonreír porque la vida es gozo y la muerte fugaz,
sonreír con el ánima llena, porque hay muchas gracias que dar.
No es la sonrisa una vana carcajada,
es un Cristo entrando a Jerusalén,
son mil niños de colegio iniciando una clase por la mañana,
es el final de los tantos perdones que nos debemos los
humanos,
es el despertar del alma, de una humanidad
que aún navega en ríos de piedras absurdas,
que al errante corazón lo mata.
Sonreír con el alma llena
y la mirada como nube blanca del sol enamorada.
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